Mostrando entradas con la etiqueta Salvadoreñismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salvadoreñismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Desigualdad en El Salvador


A la hora de hacer las graficas, ese 0.003 que
representa a los que se llevan todo, es imposible
de reflejar, lo tuve que redondear a un 1% para que fuera perceptible; de lo contrario se habria tenido que usar una lupa o bien un microscopio para poder verlo.
Es asi de abismal la brecha que divide a los que quieren siempre estar sobre todos sin importar por quien deban pasar, es tanta su hambre de estar en la cima y de tener a todos los demas a sus pies.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El salvador, es un país muy pintoresco con bellos lugares, con gente carismática y cálida.   Allá donde uno llegue se le invita a pasar, a mecer se en las hamacas, a degustar las frutas de temporada; el país es bendecido con un paradisiaco clima tropical, los suelos nutridos por las cenizas de sus decenas de volcanes hacen de su tierra una de las mas fertiles en la región.
Este es un país para reflexionar, para ser perspicaz y detenerse a observar las cosas con calma, las prisas no van bien con los Salvadoreños, somos gente relajada nos gusta tomarnos nuestro tiempo para hacer bien las cosas, si algo no nos ha quedado claro, cuestionamos a quien sepa hasta que salimos de la duda o creemos estar al tanto.
El Salvadoreño por excelencia es politiquero, en el espacio de los amaneceres todo es espectro radiofónico esta colmado de programas de opinión e informativos; lejos a lo que se dice, los Cuscatlecos están cercanos a lo que acontece en la vida política dentro de sus poco mas de 21 mil km² de territorio.

FGR, rescata burrito que estaba en fila para ser destazado.
Hace muy poco tiempo tuve el placer de pasar una buena temporada en mi bella patria...
El Salvador, es un país tropical, un verdor abrumador hace sentirse a uno identificado con la naturaleza, con ese espíritu conectado directo al animal carnívoro que llevamos dentro.
Debo admitir que yo lo note, aunque con los tiempos que se viven muchas cosas han cambiado, pero paso por mi mente.
¿Porque hay tan pocos caballos y casi no se ven burros?
Estadísticamente que tan posible es que casi no se vean como antes, hoy todas las piezas encajan.
La abominable verdad que hoy es sacada al ojo publico arroja que hay toneladas de carne de equinos circulando en los mercados del país y a nosotros con hambre nos supo exquisita...
La publicidad del extinto licor Super Muñeco, popular entre todos como: Muñeco, me trae recuerdos de mi muy temprana infancia, en especial un audio comercial que sonaba en alguna radio que no sabría nombrar, se me hacia un episodio divertido que no puedo olvidar y que cuando lo recuerdo se me marca una sonrisa inevitable.
El comercial era algo así, llega un hombre en su caballo, se escucha el relinche del potro al frenarse
Luego se oía el golpe y rechinido de unas puertas, uno se hacia la imagen mental de una de esas puertas como las de las cantinas de las películas del salvaje oeste que se abren y tambalean cuando alguien llega.
Lo interesante del comercial no eran las ambientaciones, lo que me cautivaba eran los diálogos.
Al entrar se escucha la voz de una mujer muy amable y servicial que dice:
-Caballero, como puedo ayudarle?
Entonces se escucha una voz ronca, muy fuerte y directa.
-Deme, Muñeco!
Es ahí cuando se escucha el sonido de una bebida siendo servida en vasos con unos hielos remolineando,  se escucha cuando el hombre bebe, se amplifica el sonido que hasta se es posible identificar audible la cascada que baja por la garganta del tipo.   Luego un sonido de eminente deleite, como si de algo muy reaniman te y refrescante se ha ingerido, vuelve aquella voz ruda a ser dueña de la atención.
-Ahhhh! Muñeco, aquí encuentro mi eco... Muñeco!
Entonces emerge una voz de presentador, bien entonada y sobresaliendo con autoridad dice:
-Exija respeto, pida: Muñeco.
No se que tan antiguo sea este comercial, pero lo tengo en mi memoria, justo así...   Puede que con los años se haya distorsionado en mi cabeza, pero el caso es que me sigue haciendo gracia.   De pequeño no recuerdo muy bien que era lo que me llamaba la atención; cuando tomo matices cómicos en mi persona fue en la adolescencia, ya que probé las bebidas de este tipo, llegando a la conclusión que las expresiones de deleite que se alteraban y sobreexageraban no podían ser mas fuera de toda realidad; aquello daba una connotación de masculinidad a la elección de este producto en concreto, mas tarde me contaron los que si habían probado Muñeco, ya que yo no tuve oportunidad de hacerlo, que era una mierda, con textura toxica al paladar, haciendo algunos licores que para mi eran inbebibles pasar a ser suaves como la seda comparando con Super Muñeco, el mero mero.